24 mayo, 2021 Cristo News / Actualidad – Buenas Nuevas – Multimedia – Vídeos

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(Cristo News – Redacción – By Juvenal Cubillán) Especial. En muchos sentidos Gálatas es la epístola más colorida del Nuevo Testamento, dominando en ella el lenguaje gráfico y enérgico.

Gálatas aborda la cuestión de cómo es la auténtica vida cristiana. La respuesta se caracteriza por una sola palabra “libertad”. El cristiano es llamado a la libertad por Jesucristo y lo que pretende esta epístola es que los cristianos descubran la libertad de los hijos de Dios de acuerdo con todo lo que Dios ha planeado para el hombre, en lo que se refiere a la libertad y al gozo. El propósito es la libertad de nuestros espíritus humanos en su máxima expresión, limitados tan solo en lo que sea necesario para que podamos existir en armonía con los propósitos de Dios.

Por lo tanto, esta epístola ha sido llamada “El Decreto de los Derechos de la Vida Cristiana o la “Carta Magna de la Libertad Cristiana la “Proclamación de la Emancipación de todas las formas del legalismo y de la esclavitud en la experiencia cristiana.

Contexto de la Carta a los Gálatas

Las iglesias en Galacia estaban formadas en parte por judíos convertidos y en parte por gentiles convertidos, como era generalmente el caso. El Apóstol Pablo afirma su carácter apostólico y las doctrinas que él enseña, para confirmar a las iglesias de Galacia en la fe de Cristo, especialmente con respecto al importante punto de la justificación solo por fe.

Aunque el tema es esencialmente el mismo que el discutido en la epístola a los Romanos – esto es, la justificación por fe únicamente – en esta epístola, sin embargo, la atención está particularmente dirigida al punto de que el hombre es justificado por la fe, sin las obras de la Ley de Moisés.

Apóstol Pablo escribe Gálatas

El apóstol Pablo la escribió y según estudios teológicos de la palabra, dependiendo desde dónde fue enviado el libro de Gálatas y durante cuál viaje misionero de Pablo inició las iglesias en el área, el libro de Gálatas fue escrito en algún momento entre el año 48 y el 55 d.C. Para muchos expertos fue redactado en Antioquía de Siria alrededor del año 50 d.c.

¿A quién dirigio Pablo la Carta a los Gálatas y cuál fue su propósito en escribirla?

Pablo, en esta Carta se dirige a los cristianos en Galacia, provincia romana ubicada en la parte central de lo que hoy es Turquía, para denunciar y corregir falsas enseñanzas que se infiltraron en las iglesias que Pablo y Bernabé habían establecido anteriormente. Los falsos maestros insistían en que los cristianos gentiles tenían que guardar la leyes rituales judías. Pablo, en respuesta a estos ataques, escribió a los gálatas para defender su integridad personal como apóstol y reafirmarles su amor.

El  apóstol Pablo visitó Galacia en su primer viaje misionero estableciendo  allí una iglesia. Algunos años más tarde se enteró que los judaizantes se habían infiltrado en la iglesia de Galacia. Los creyentes eran engañados alejándose del verdadero cristianismo aceptando ritos y ceremonias judías.

Pablo se dio cuenta de que existía una crisis seria en esa iglesia. Pablo  reafirma de nuevo la doctrina de la justificación por la fe. Escrito en una situación difícil, cuando la iglesia estaba debatida entre la gracia, y el ser circuncidado o no. Luego el mismo Pablo siendo acusado de falso, y que su doctrina era solo cosas de hombres; escribe justo en el preciso momento ocasional.

La Carta puede ser interpretada como una protesta contra la corrupción del evangelio de Cristo. La verdad esencial de la justificación por fe en vez de por las obras de la ley, había sido oscurecida por la insistencia de los judaizantes de que los creyentes en Cristo debían guardar la ley si esperaban ser perfectos delante de Dios. Cuando Pablo supo que esta enseñanza había comenzado a penetrar en las iglesias gálatas y que los había alejado de su herencia de libertad, escribió la apasionada protesta contenida en esta epístola.

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Versos claves de Gálatas

Gälatas  5:1  “Estad pues firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres y no estéis otra vez sujetos al yugo de la esclavitud”

Gálatas 2:16, “Sabiendo que el hombre no es justificado por las obras de la ley, sino por la fe de Jesucristo, nosotros también hemos creído en Jesucristo, para ser justificados por la fe de Cristo y no por las obras de la ley, por cuanto por las obras de la ley nadie será justificado.”

Gálatas 2:20, “Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.”

Gálatas 3:11, “Y que por la ley ninguno se justifica para con Dios, es evidente, porque: El justo por la fe vivirá.”

Gálatas 4:5-6, “para que redimiese a los que estaban bajo la ley, a fin de que recibiésemos la adopción de hijos. Y por cuanto sois hijos, Dios envió a vuestros corazones el Espíritu de su Hijo, el cual clama: ¡Abba, Padre!”

Gálatas 5:22-23, “Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley.”

Gálatas 6:7, “No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará.”

El resultado de la justificación por gracia a través de la fe es la libertad espiritual. Pablo hace un llamado a los gálatas a permanecer firmes en su libertad, y no estar nuevamente “sujetos al yugo de esclavitud (esto es, la ley mosaico)”

La libertad cristiana no es una excusa para gratificar la propia naturaleza carnal; más bien, es una oportunidad para amarnos unos a otros (Gálatas 5:13; 7:7-10). Tal libertad no nos excluye de las luchas de la vida. De hecho, puede intensificar la batalla entre la carne y el Espíritu. Sin embargo, la carne (la naturaleza carnal) ya ha sido crucificada con Cristo (Gálatas 2:20); y como consecuencia, el Espíritu producirá su fruto, cosas tales como el amor, el gozo y la paz en la vida del creyente (Gálatas 5:22-23).

En la aplicación práctica, uno de los temas principales del libro de Gálatas, se encuentra en 3:11: “El justo por la fe vivirá.” No solo somos salvados por la fe (Juan 3:16; Efesios 2:8-9), sino que la vida del creyente en Cristo –día a día, momento a momento—es vivida por y a través de la fe. No que la fe sea algo que conjuremos sobre nosotros –sino que es un don de Dios, no de las obras– pero es nuestra responsabilidad y gozo (1) exhibir nuestra fe para que otros vean la obra de Cristo en nosotros, y (2) incrementar nuestra fe, por medio de la aplicación de las disciplinas espirituales (el estudio de la Biblia, la oración, y la obediencia).

Jesús dijo que seríamos conocidos por el fruto en nuestras vidas (Mateo 7:16), lo cual da evidencia de la fe dentro de nosotros. Todos los cristianos debemos ser diligentes en luchar por construir sobre la fe salvadora dentro de nosotros, para que nuestras vidas reflejen a Cristo y otros lo vean a Él en nosotros y “glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos” (Mateo 5:16).

(Cortesía BibleProject and Youtube)

Fuentes:

https://www.youtube.com/watch?v=kMJLgLOWb3I

http://www.seminarioabierto.com/sinopsisnt10.htm

https://www.gotquestions.org/Espanol/Libro-de-Galatas.html

http://www.indubiblia.org/galatas-1

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